Inclusión en marcha
Tras un diagnóstico de esclerosis múltiple, Federico García Bidegain nunca se dio por vencido. Con el apoyo de Tecpetrol, fue reasignado a un puesto donde sigue aportando valor a la empresa y sintiendo orgullo por ser sostén y ejemplo para sus hijos.
Federico García Bidegain empezó a trabajar en 2018 en el yacimiento El Tordillo, en Comodoro Rivadavia, Argentina. Para cumplir sus tareas como Supervisor de Perforación, todos los días salía a campo, recorría las instalaciones, subía y bajaba escaleras, y monitoreaba las actividades que se estaban realizando. Cuando empezó a tener síntomas motrices fuertes a causa de la esclerosis múltiple, diagnosticada en 2019, hubo una parte de sus actividades que ya no podía realizar. Así y todo, todavía tenía mucho para dar, así que cuando la enfermedad avanzó, Tecpetrol le ofreció hacer la gestión de compras, la entrega de provisiones a fin de mes, y el seguimiento de las Autorizaciones de Inversión (AFE) en el mismo sector.
Federico (adelante) encontró siempre apoyo en sus compañeros de Tecpetrol.-
Federico cuenta que, al principio, aceptar los cambios no fue fácil. “A mí me encantaba mi trabajo. La industria del petróleo me permitía tener días muy dinámicos, estar en lugares remotos y enfrentar desafíos constantes. Recién me animé a comunicar mi enfermedad en 2023, años después del diagnóstico. Ahora sé que tendría que haberlo hecho mucho antes porque recibo un gran acompañamiento por parte de la empresa”, recuerda.
Juan Pablo Abraham, Workover & Pulling Director, es su actual supervisor directo y estuvo en contacto con él desde que ingresó. “Yo lo conozco desde hace tiempo y sé que tiene potencial. Por su capacidad intelectual y conocimiento de la operación, puede aportar mucho. Cuando la enfermedad avanzó, lo acompañamos en un cambio de funciones para que siga siendo parte”, afirma.
Los desafíos y viajes eran una parte que disfrutaba de la jornada laboral.-
Actualmente, trabaja como Workover Lead Technician desde su hogar. En su puesto anterior, seguía un diagrama de 14 días de trabajo y 14 de descanso, por lo cual vivía en Buenos Aires con su familia y viajaba a ocupar su cargo en El Tordillo. Como ahora hace 100% home-office, puede realizar su jornada laboral desde su casa, que está adaptada, mientras cumple con su tratamiento.
Martín Lomello, HRBP Senior Manager, explica que al reconfigurar sus tareas le ofrecieron un rol con funciones administrativas que el área de Workover & Pulling necesitaba cubrir. Un tiempo después, se gestionó su incorporación al programa de inclusión del que ahora es parte. “Encuadrarlo dentro de esta iniciativa no modifica su trabajo. La principal ventaja que vemos al haber comunicado su situación es que podemos atender de manera más específica lo que requiere y podemos ofrecer un marco más claro con miras al futuro”, recalca Martín.
En su trabajo en El Tordillo, salía al campo todos los días y luego cumplía tareas como la planificación de las operaciones. -
Federico comenta que hoy en día está en un muy buen lugar, pero tuvo momentos anímicos difíciles: “Me costaba tomar consciencia de lo que valía y tenía miedo de que la empresa no lo viera o directamente me marginara. Ahora sé que estaba todo en mi cabeza porque tuve y sigo teniendo apoyo para trabajar.
Seguir activo laboralmente es fundamental para mi propia psiquis y para mis dos hijos, que se dan cuenta de que su papá es parte de la sociedad, aporta valor a una organización y jamás se da por vencido. Sigo siendo un ejemplo para ellos”.
Nuevos desafíos
En su rol actual, se sigue sintiendo desafiado y exigido. “Me dan ganas de hacer mis actividades, mantenerme actualizado y capacitarme. Parecen pocas palabras, pero es un montón. Además, reporto a un director, soy responsable ante él y tengo que cumplir las tareas con la calidad que caracteriza a Tecpetrol. Hay momentos en que debo hacer una pausa ya sea por las terapias o por cuestiones propias de la enfermedad, pero compenso con más tiempo, concentración y compromiso”, recalca.
Federico con sus hijos Manuel, de 12 años, y Malena de 8.-
Julieta Delorenzi, Cultural Transformation Sr. Manager, considera que la inclusión tiene un efecto multiplicador porque impacta en la persona y en su familia, como así también en su entorno laboral. “Para nosotros, como empresa, la repercusión siempre es enorme. Aprendemos con cada nueva adaptación que hay que pensar, diseñar e implementar y seguimos rompiendo barreras para poder tender puentes. A veces, solo preguntar qué necesita alguien es suficiente para saber cómo avanzar, y eso es algo que entendimos con la práctica”, explica.
El avance de la enfermedad hace que ciertas rutinas de la vida diaria se vuelvan difíciles.-
Martín comenta que para el área de Recursos Humanos es un desafío acompañar a las personas con alguna situación de salud para que se sientan motivadas, seguras y acompañadas a largo plazo, pero el crecimiento del programa dentro de +d hace que el camino sea cada vez más fácil. “Estas situaciones siempre están atravesadas por la emotividad. Para mi fue muy valioso ser parte de este proceso. Sentí una gran satisfacción por estar acompañando a Federico, ver cómo se supera a sí mismo y sentir esa energía positiva que tiene”, comenta.
Federico sigue aprendiendo y sintiéndose desafiado en su puesto de trabajo. -
Federico, por su parte, resalta que desde el principio sintió el apoyo de quienes lo rodeaban tanto en Comodoro Rivadavia como en Buenos Aires: “Estoy muy bien acompañado por mi familia, rodeado de buenos amigos y en un entorno laboral excepcional. Vivir con una discapacidad no es nada fácil, pero la gente que nos rodea tiene muchas más ganas de ayudar de lo que parece. Yo estuve mucho tiempo luchando solo y ahora sé que es importante contar lo que a uno le pasa. Evidentemente, hay un compromiso de Tecpetrol y de su gente que va por lo humano y eso me da la infinita tranquilidad de que estoy bien respaldado”.